viernes, 12 de diciembre de 2008

Oiga sumercé ¿y cómo es eso del seguro de vida? (*)

En Tuta, un municipio ubicado a 26 kilómetros de Tunja (Boyacá), con 1.600 habitantes en el casco urbano y 8.500 en el rural, desde hace dos meses se empezó a hablar de pólizas de vida.

Hace seis meses a María Yolanda Bolívar, una campesina boyacense de 28 años de edad, un toro enfurecido la puso a volar con una monumental embestida. “Por poco y me deja por fuera de este mundo. Estaba recogiendo ganado para ordeñar. Donde el animal hubiera tenido cachos, ya no estaría contando el cuento”, dice hoy entre risas. Ella, hace un mes se animó a comprar un seguro de vida, hasta entonces desconocido en su natal Tuta, por el que paga 10.000 pesos mensuales.

Lo raro es que en este pueblo los campesinos, en su mayoría agricultores de papa, cebada y ganado normando, se mueren de viejos y no precisamente de infarto, enfermedades incurables o violencia.

El artífice de esta iniciativa es Álvaro Mariño, gerente de la seccional del Banco Agrario, quien reconoce que vender seguros es más difícil que ofrecer créditos. Razones sobran: los bajos ingresos, el desconocimiento, las condiciones demográficas y hasta por ‘agüero’, hay quienes prefieren abstenerse de adquirir un amparo.

Pero los argumentos de Mariño, quien les enseña a los campesinos conceptos básicos sobre ahorro, endeudamiento y cómo manejar una tarjeta de crédito, les resultan convincentes: “¿se acuerdan del aserrador de 32 años al que le cayó un árbol encima y duró 12 horas muriéndose? ¿les gustaría dejar sin un peso a sus hijos?”.

La póliza más barata, de cinco millones de pesos y que se descuenta del crédito, le cuesta a un agricultor 4.960 pesos mensuales, lo que se gastaría en una tarde de tejo en cuatro cervezas.

Mientras María Yolanda ya empieza a preocuparse por ofrecerle una mejor vida a sus tres hijos de 4, 5 y 6 años, así como a su esposo Abinael, un cultivador de papa, cebolla y arveja, quien también tomó la póliza, las cifras de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda) reflejan que el país está rezagado en la adquisición de este tipo de servicios.

En Colombia, se invierte un valor cercano a los 25 dólares al año en seguros de vida, es decir 50.000 pesos al año ó 4.200 pesos mensuales. “Si excluimos los ramos de seguros relacionados con la seguridad social, la cifra no superaría los 27.000 pesos anuales, es decir, 2.200 pesos mensuales”, según el director de la Cámara de Vida de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), Armando Zarruk.

Según el gremio, la penetración es de 2,3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y la meta es subirla a 3 por ciento en 2015. Eso no lo saben los ni los agricultores de Tuta y seguramente tampoco casi 12 millones de personas que viven en poblaciones rurales.

Pero en Tuta, la historia es otra: en un mes se han vendido 85 seguros y ante la curiosidad por el nuevo servicio, a la oficina de don Álvaro llegan los campesinos con la típica pregunta: “venga sumercé y ¿cómo es eso de los seguros de vida?”.


¿Qué dicen los agricultores?

‘Primíparo’
Don Anselmo Alba es uno de los 865 clientes activos del Banco Agrario en Tuta y reconoce que jamás en su vida había oído hablar de este tipo de amparos. De hecho, hace poco se ‘inició’ como usuario bancario con una tarjeta de crédito que apenas aprende a usar. Los cajeros electrónicos aún no los sabe manejar. “Compré un seguro de 10 millones de pesos. Uno no sabe qué puede pasar”.


Me tumbaron

Abínael Rivera se declara ‘tumbado’ por la venta de un seguro de exequias que sagradamente pagó durante cuatro años por 10.000 pesos al mes. “Al comienzo me prometieron esta vida y la otra, después nos dijeron que no cubrían ni el cajón. A ellos no los hemos vuelto a ver por el pueblo. Le dije a mi hermano: no nos pongamos a pendejiar con eso. Ahora, compré un seguro de vida”, dice.


¿Y eso cómo es?
Doña Adelina Rodríguez, aún no se anima a comprar una póliza de seguros y no puede ocultar la cara de terror que le produce el hecho de saber que va a morir en algún momento. Ella también trabaja en el campo y es persuadida a diario por otros para hacerse a una póliza, continuamente escucha historias de agricultores que se intoxicaron con insumos agropecuarios o de accidentes con máquinas en las fincas.


Un toro la animó
La embestida que le propinó un toro en la finca “Casa de Teja”, fuera del casco urbano de Tuta, hace seis meses, fue una razón de peso que animó a María Yolanda Bolívar a adquirir una póliza. Sin embargo, no sólo la vida mueve a los campesinos: la aseguradora Mapfre, ofrece coberturas de cultivos, que complementan el programa subsidiado por el gobierno que contrata coberturas climáticas, vientos fuertes, heladas, granizo e inundaciones.


Plan piloto
Tuta fue el eje de una estrategia del Banco Agrario para ofrecer pólizas a los campesinos. Según el gerente de la oficina de Tuta, Álvaro Mariño, la idea es llegar al pequeño agricultor que se dedica a actividades como la ganadería y el cultivo de frutas como las ciruelas, peras, duraznos y manzanas, que son fuertes en la región.


La competencia
Hasta ahora en el país se está abriendo paso el negocio de asegurar la vida del campesino, aunque existen iniciativas para proteger su producción en el caso de Mapfre y hasta hace algún tiempo, La Previsora. Una de las razones que inhibe el desarrollo del crédito al pequeño agricultor tiene que ver con los recurrentes subsidios que se le ofrece al campesino en caso de pérdida de cosecha. Incluso, hay pólizas que cubren siniestros mayores como los actos malintencionados de terceros, en caso de eventos terroristas en el campo.

Artículo ganador en la categoría prensa del Premio Fasecolda 2008 (*)

jueves, 4 de diciembre de 2008

¿Tiene vueltas de uno de $100.000?

Un taxi. Siete de la mañana de un nublado lunes en Bogotá. El tráfico está de infarto y tengo que llegar cuanto antes a una entrevista con un banquero importante. Busco un billete de 10.000 pesos en la billetera para pagar la carrera. Nada. Sólo se asoma la imagen de un ex presidente famoso acompañado de una serie de números y leo: cien mil pesos oro. Me quedan sólo cuatro monedas de 50 pesos. Nada qué hacer.

Empiezo a sudar de la angustia pero me atrevo y le paso el billete al conductor. “No tengo vueltas, mire a ver quién se lo cambia. La próxima vez avise”, dice. Me bajo del carro y le pregunto al vigilante del edificio que tengo a cinco metros que si tiene vueltas o que si me puede prestar. Casi llorando le imploro y prometo devolverle la plata y una propina para la gaseosa cuando termine la entrevista.

Apesadumbrado me dice: “sumercé, no tengo...” Ante la negativa, tengo dos opciones: escapar de ahí sin pagar un peso o regresar para enfrentarme a la ira de un taxista colombiano, que NUNCA tiene cambio.

Esta escena, producto de mi imaginación, es la que hoy se repite a diario con el “no muy aceptado” billete de 50.000 pesos, y podría replicarse con el de 100.000 que anunció hace unos días el ex senador Germán Vargas Lleras.

Aunque es romántica la iniciativa de que el Banco de la República se vincule al centenario del natalicio de su abuelo, el ex presidente Carlos Lleras Restrepo, con la insólita cifra, no deja de resultar extraña o mejor, poco oportuna.

De hecho, en el Banco de la República nadie da razón de cuándo saldría al ‘aire’ la exótica denominación y según fuentes fidedignas, el lanzamiento no estaría previsto para 2009, como lo anunció Lleras, sino para 2012, como mínimo.

¿Será que el silencio del Emisor tiene que ver con la ausencia de su gerente por estos días? O hilando más delgado, es ¿consecuencia de una actitud políticamente correcta, considerando la aspiración presidencial de Vargas Lleras?

Hablando con los economistas y oyendo sus argumentos, lo que dicen es que es lógico que el tiempo erosione el valor de la moneda. Pero ¿estamos listos para eso?

No sé, como tampoco lo sabe Amalia, una de las digitadoras del periódico en el que trabajo, quien no puede menos que abrirme los ojos cuando le pregunto su opinión sobre la puesta en circulación del billete. “Noooo, si escasamente cambian uno de 20.000, como será uno de 100.000?. ¿Qué tal que salga falso o roto?” y se santigua.

Tampoco me imagino la cara de Carmen, una periodista de El Salvador, a quien hace pocos días le regalé un billete de 1.000 pesos como recuerdo de mi país, en un viaje con otros periodistas latinoamericanos. Ella al ver la astronómica cifra se asustó y me dijo: “no tranquila. Si no tienes monedas, no te afanes”.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Plata fácil es lo que hay

La primera vez que alguien me habló de conseguir ‘dinero fácil’ me pintó esta vida y la otra. ¿Rentabilidades de 100, 200 e incluso 500 por ciento en pocos meses?. La inversión: desde 50 dólares, es decir, hoy un poco más de 100.000 pesos.

- “¿Hay que vender sustancias sicoactivas? ¿tengo que dedicarme al oficio más antiguo del mundo? ¿debo atentar contra la vida de alguien? “, le confesé en un exagerado pero oportuno ataque de nerviosismo a un colega costeño con ganas de hacerse un dinero extra.

- ¿Y qué hay qué hacer?, le pregunté. Si es para vender maquillaje y cremas de Avon, Yanbal o planes de tiempo compartido, no cuentes conmigo. No sirvo para eso, escasamente ofrezco una noticia.

Cuando me dijo la palabra mágica, yo ya tenía una vaga referencia de la nueva “maquinita” para hacer fortunas: el fórex, un método de inversión que consiste en el intercambio de divisas mediante diferentes software especializados y llamados plataformas de operación.

- ¡Nadaaaaaa, solo consignas por Internet y listo!. Si quieres puedes tu manejar tu plata o que una persona lo haga por ti. Arriésgate, no seas boba, me dijo el costeño.

Palabras más, palabras menos, me aseguró que aparte de la rentabilidad que me genera el negocio de especular con divisas, podría ganarme una especie de “comisión” por atraer gente al negocio. Y que mi rendimiento mensual, podría ser de 10 por ciento, según lo que invirtiera.

- Ahh, es una pirámide, le dije.
- No que vá, ese es un negociazo, ¿ o quieres vivir toda la vida de periodista?, me retó.

No sé si a estas alturas sería millonaria, de haberle hecho caso al costeño, pero la verdad no me arrepiento. Lo que sí me inquieta es que, como yo, puede haber cientos de miles de colombianos que están viviendo una temporada de búsqueda de ‘dinero fácil’ por razones diversas: no están satisfechos con el salario que reciben o sencillamente, no les alcanza, son trabajadores independientes que viven al vaivén de negocios que muchas veces no se dan o se trata de desempleados que cansados de la búsqueda de oportunidades se embarcan en el espejismo de altas rentabilidades en poco tiempo.

¿Será que nos acostumbramos a la plata fácil? Sólo basta recordar lo que ocurrió con los precios de las acciones de la Bolsa de Valores de Colombia hace tres años: se multiplicaron hasta 200 por ciento. Los accionistas de empresas emblemáticas como Acerías Paz del Río, se enriquecieron con la venta de una siderúrgica por la que nadie daba un peso hace cinco años. Eso sin contar con aquellos, más experimentados que se dedicaron a especular con las entonces de moda “cuentas de margen”, un negocio en el que se involucraron amas de casa, sin la menor idea de lo que es el mercado de valores.

Eran otros tiempos. En esta nueva etapa de dinero fácil les tocó el turno a las pirámides, pero después ¿qué viene? ¿no debería haber una reflexión profunda en torno a la responsabilidad social que tiene el sistema financiero de ofrecer mejores atractivos para los clientes? ¿debería pensarse en una real campaña para incentivar el ahorro y no pensar en un “desahorro” a través de las cuentas bancarias? ¿no vale la pena ponerle un tate quieto a la usura bancaria y no sólo a la informal? ¿deberían existir mayores estímulos para la inversión en bolsa mediante el pago de comisiones de bajo monto y un manejo prudente y más transparente de los recursos?

Ya lo dijo el Presidente y ojalá la sentencia no se quede en un saludo a la bandera: hay que promover cambios en el sistema financiero para que los usuarios de menores recursos tengan oportunidades de acceso.

Ojo: la salida del aire de las pirámides y de empresas como DMG, no es la panacea. Debería ser el comienzo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Arbolito de Navidad

Nada más descriptivo que la primera tarjeta de Navidad que recibo. La envía Julián Cárdenas, analista de la firma Corredores Asociados. No puede ser màs clara la explicación gráfica sobre las actuales circunstancias de la economía.

En agosto de 2004, el Índice General de la Bolsa de Valores de Colombia se asomaba a los 2.767 puntos, una cifra bastante tímida frente a las 11.438 unidades de noviembre de 2007.

La historia ya es bastante conocida. Sólo quise destacar el arbolito: habla por sí solo. Claro, Julián se anticipó bastante...

martes, 7 de octubre de 2008

Menos mal soy pobre

Así me dijo doña Irma, la empleada de mi casa, quien a sus cuarenta y tantos años no sabe qué es Wall Street, pero con toda certeza y esos ojos grandotes me dice sin asomo de inseguridad: “¿terrible eso que está pasando en Estados Unidos no? ¡Eso es castigo de mi Dios!

Y reitera: “menos mal soy pobre”, refiriéndose a los grandes inversionistas que pierden toneladas de dinero por cuenta de la crisis.

Bueno doña Irma, el “castigo” nos toca a todos. O si no mire lo que acaba de pasar en Europa: a los ministros de economía les tocó reunirse y acordar una serie de medidas para aliviar los efectos en el sistema financiero y hasta en Colombia nuestro Ministro de Hacienda acordó un encuentro con la banca multilateral para crear una línea de crédito que le permita a los bancos contar con liquidez, en caso de cualquier destorcida.

Por si fuera poco el Fondo Monetario Internacional (Fondo qué?, dice ella) puede terminar replanteando la meta de crecimiento mundial, incluyendo su país, doña Irma.

Mejor dicho, usted es pobre pero no está exenta del todo. Piénselo de esta manera: cotiza en un fondo de pensiones, que aunque no está “tan” expuesto a títulos hipotecarios de Estados Unidos, sí tiene papeles colombianos que inevitablemente sentirán los estragos de lo que pasa afuera, es decir, acciones y bonos del gobierno.

Ni qué decir de la grabadora y del DVD que vio tan baratos en el supermercado: resulta que por cuenta de ese nerviosismo el dólar, que hasta hace unos meses ostentaba el título de la moneda más desprestigiada del mundo, ahora vuelve a su antiguo trono y propicia alzas en los productos y servicios importados.

Y sí: de pronto usted no compró acciones de Ecopetrol, como casi 500.000 colombianos, y tal vez no se haya desvivido por la iguana en la asamblea de accionistas de la petrolera, como tampoco haya recibido ningún dividendo por obra y gracia de las abultadas utilidades de la compañía, quizá haya pensado en algún momento y con un dinerito extra, invertir en estas acciones para intentar asegurarle un futuro a sus hijos. En ese caso debería importarle que el precio del crudo esté cayendo y que la consentida petrolera esté sujeta a los vaivenes del mercado.

También, doña Irma, si la economía crece menos, los bancos no prestan tan fácil como antes y las empresas empiezan a pensar en recortar personal (¡Dios no lo quiera!), puede pasar que su actual patrona sea víctima de la coyuntura y por lo tanto decida prescindir de sus servicios.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

El 'rollo' con los conflictos de interés

Parte de la confianza de un inversionista del mercado depende de la idoneidad de sus intermediarios. Por eso, el proyecto de circular externa que busca poner en cintura las inversiones propias de los corredores de bolsa u otros agentes y los intereses de la firma en determinado negocio, permitirá que por fin se le rindan cuentas al usuario, como debe ser.

Por ejemplo, si la compañía Papagayo Valores, tiene una participación, o como se dice en el argot bursátil, una posición en acciones de Ecopetrol, debe informarlo a su base de clientes cuando emite un concepto sobre la compañía. De igual forma, el corredor debe hacer públicas sus inversiones personales ante la casa de bolsa y los usuarios, cuando haya lugar a un conflicto de interés.

La medida, que hoy ostenta el título de proyecto de circular externa, suena bastante bien y aporta a un mercado de valores en el que hay voces que reclaman un manejo transparente de los recursos, sin lugar a manipulaciones.

Es evidente que la intención con esta iniciativa promovida por el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV) permite la “limpieza” de un negocio en el que se mueven intereses particulares, combinados con las esperanzas de los inversionistas, quienes basados en la relación de confianza, creen plenamente en las recomendaciones de la firma.

Sin embargo, preocupa que la iniciativa se convierta en un ‘saludo a la bandera’ y que la exigencia no se cumpla a cabalidad. ¿Cómo olvidar, por ejemplo, la circular que promovió el ex superintendente de Valores, Clemente del Valle, en la que recordaba a las compañías que los puestos de bolsa no se deben exigir garantías como la casa, el carro o la finca a sus corredores, como requisito fundamental para operar en una mesa de dinero? Aunque hoy no hay constancias ni papeles que comprueben que aún persiste la práctica irregular en algunas firmas, los propios agentes del mercado reconocen que este proceder no está del todo extinto.

Sería bueno que de la mano de la normativa, las autoridades, en cabeza de la Superintendencia Financiera, le hicieran un seguimiento riguroso a la información que emiten las compañías y que en ocasiones y tal vez de manera ingenua, reproducimos los medios. Estas exigencias permitirán vincular un mayor número de personas y de empresas a un mercado de valores en evolución.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La fiebre por el forex

¿Se imagina que de 5.000 dólares que invirtiera en un negocio terminara el año con una suma cercana a los 13.400 dólares? Además de eso, ¿sin hacer mucho esfuerzo, ni pagar cuatro por mil ni otras arandelas financieras? ¿Será que de eso tan bueno si dan tanto?

El ‘boom’ de las mesas de dinero y de compañías domiciliadas en Panamá, Madrid y otras ciudades del mundo y que ofrecen en Colombia inversiones en monedas, sin costos de comisiones, con rentabilidades exageradas y ‘aseguradas’ han llegado a oídos de las propias autoridades del mercado como la Superintendencia Financiera de Colombia, que no tiene la facultad de regular este negocio, el más líquido del mundo.

Los métodos varían, pero uno de los más populares tiene que ver con la vinculación a una empresa con un depósito mínimo de 100 dólares, en el que se ‘garantizan’ intereses mínimos de 10 por ciento mensual ¡y en dólares!

Otro consiste en ofrecer comisiones o bonos de lo invertido por otros clientes mediante un esquema publicitario que no les cuesta ni un solo peso: el voz a voz. Un sistema de mercadeo que ha llevado a que una de estas compañías haya pasado de 40.000 inversionistas en diciembre de 2007 a 88.000 personas en la actualidad.

¿Preocupante? El superintendente financiero, César Prado, ya le puso ‘el ojo’ al mecanismo y aunque por ahora no ha oficializado ninguna suspensión de actividades, es claro que para el regulador una compañía que ofrezca un servicio de naturaleza financiera sin estar domiciliada en Colombia, es ilegal.

Lo grave del asunto es que quienes invierten, aún a sabiendas de que se trata de un mercado arriesgado y sin vigilancia del gobierno, se atreven a dar el salto. Por ahora, no se conocen casos de clientes ‘quebrados’ en el negocio, pero como dicen los abuelos: lo que sube como palma baja como coco.

Sin embargo, Néstor Pérez (*), un ex comerciante que vendió su taller de conversión a gas decidió dejar todo por el forex desde septiembre de 2007, cuando entró de cabeza en el negocio.

Su capital inicial: 3.000 dólares. Hoy Pérez tiene una ‘fortuna’ calculada en 16.000 dólares y se dedica día y noche a este mercado que nunca duerme. “Todo lo que me he fregado en la vida cuando trabajé como joyero y las quiebras que tuve en otros negocios, me demuestran que el único mercado ganado es éste”, dice.

La intermediación


Una de las motivaciones que lleva a las personas a buscar el denominado ‘dinero fácil’ se argumenta en la fuerte tasa de intermediación bancaria, en la que Colombia ocupa los primeros lugares.

Si se habla de Certificados de Depósito a Término (CDT) y de cuentas de ahorro, los rendimientos no son los más atractivos. En el caso de los primeros tímidamente alcanzan 10 por ciento efectivo anual. En la bolsa las acciones más representativas del mercado han reportado descensos en los precios (más de 16 por ciento en lo corrido del año) y comprar dólares como en el pasado, ya no se perfila como una opción interesante en los portafolios.

¿Grave? como lo comenta un agente de bolsa que prefiere no ser citado, se han visto casos de personas que venden el carro y la casa para invertirlos en forex.

Incluso, con este negocio se hacen obras sociales. En una emisión pasada el programa “Las voces del secuestro” del periodista Erbin Hoyos, se logró que empresas del sector real apadrinaran ex secuestrados mediante cuentas en forex. Todo con la intención de evitar que los liberados se queden en la calle, como le sucedió a un ex policía que se dedicó a recoger comida en las canecas de basura para su hija y su esposa en la zona del Cartucho, en el sur de Bogotá.

viernes, 29 de agosto de 2008

Los ‘chepitos’ maleducados

La Superintendencia Financiera acaba de publicar un proyecto de circular externa con el que se pretende proteger al consumidor que por alguna circunstancia se ‘cuelga’ en el pago de alguna obligación y termina siendo objeto de abuso bancario.

La normatividad sale en un momento crucial para el mercado: la cartera vencida, es decir, los créditos colgados entre mayo y junio pasado creció a un ritmo de 56 por ciento, lo que significa que después de la ‘fiesta del consumo’ y del gasto exacerbado, en algunos casos, sobrevino la dura realidad de intereses más altos que llevan a que los usuarios estemos menos holgados que antes y que sus créditos hayan incurrido en mora.

Llama la atención del proyecto de circular que se les exige a las entidades que el cobro se haga de manera respetuosa y en horarios adecuados. ¿A un amigo, familiar o a usted mismo le ha pasado que lo llaman el domingo a las siete de la mañana del departamento de cobranzas de una reputada casa bancaria y sin más ni más le van preguntando el día y hora exacta en la que cancelará su deuda?

Claro, la idea de todo ‘buen cristiano’ es estar al día con sus obligaciones, pero también es evidente que el mecanismo de persuasión bancaria debe ser menos coercitivo y más conciliador.

Por lo menos esa es una de las premisas que destacó en un congreso de cobranzas que realizó la firma Covinoc: que las firmas deben ser más ‘amigables’ a la hora de hacer este tipo de gestiones.

El gobierno también destaca que se debe difundir de manera clara y precisa al momento del desembolso del crédito las políticas y mecanismos de casa entidad para efectuar la gestión de cobranza prejudicial, así como los gastos derivados de dicha gestión.

El proyecto también precisa que la firma “debe abstenerse de realizar cobro alguno por concepto de gastos de cobranza prejudicial sin haber desplegado una actividad real encaminada efectivamente a dicha gestión y sin que dichos gastos hayan sido pactados y previamente informados a los deudores”.

También se debe dejar constancia documental de las gestiones realizadas para la recuperación de cartera y de la información que se suministró a los deudores.

Ojalá esta iniciativa no se quede en el tintero, porque si bien cumplir con las deudas es un deber, tampoco hay que permitir abusos de nadie.

martes, 26 de agosto de 2008

Los nuevos emprendedores


Ex corredores de bolsa han invertido hasta en estaciones de gasolina y han abierto los ojos ante otros negocios.



Leía hace unos días que en Wall Street ya es normal encontrar a antiguos corredores y banqueros de inversión trabajando como dueños de restaurantes, empresarios e incluso, como comerciantes de productos para mascotas. En Colombia, aunque la dimensión de la desaceleración en el mercado de valores no es comparable con la de Estados Unidos (se habla de pérdidas por cerca de 500.000 millones de dólares en esa economía), es claro que los corredores de bolsa han sentido en carne propia los embates de un menor dinamismo del negocio, aunque en la mayoría de los casos esa situación ha sido capoteada con altura.

Los más veteranos del mercado anticiparon la ‘destorcida’ y salieron a tiempo del negocio que por mucho tiempo llenó sus bolsillos: la especulación con títulos de tesorería (TES) ó posición propia. Pasaron de manejar portafolios de 10.000 millones de pesos a montar criaderos de caballos, fábricas de muebles, comercializadoras de juguetes e incluso estaciones de gasolina, que con los precios de los combustibles se han convertido en una rentable opción de negocio.

Los que se quedaron en las mesas de dinero lo tienen claro: el norte de las firmas y de los operadores del mercado ya no son ni las cuentas de margen (contratos de compras al ‘debe’ de papeles), ni la especulación con TES y mucho menos los millonarios portafolios del pasado. Ahora el negocio es la administración de liquidez y la búsqueda de clientes personas naturales.

Los que se fueron ya son vistos como emprendedores, es decir, empresarios que se atrevieron a dar el salto, generan empleo y logran salir de la zona de ‘confort’ que en su momento fue la bolsa, cuando todos ganaban porque las condiciones del mercado eran favorables.

Pero también están los que se quedaron, aunque en condiciones menos atractivas que las de antes: por ejemplo un vendedor ‘estrella’ se podía ganar 20 millones de pesos al mes hace dos años y hoy lo hace en 8 millones de pesos. La diferencia: hoy su esfuerzo es superior y su cabeza debe estar abierta a la innovación porque el mercado dejó de ser el mismo.

Hoy un recién egresado se puede ganar 1,5 millones de pesos cuando en el pasado el sueldo oscilaba entre los 2,5 y 5 millones de pesos.

“Las crisis sirven para poner los pies sobre los tierra. Es sano entender que sembrando todos los días se puede recoger y cuando está en bonanza seguir haciéndolo”, comenta una operadora, que en sus ‘mejores tiempos’ logró hacerse una fortuna y que hoy, aunque se gana 95 por ciento menos que hace dos años, es feliz porque aprendió el valor del dinero y está empeñada en sacar adelante su pequeña empresa.

Eso no quiere decir que el negocio de bolsa no sea rentable, ni más faltaba, dicen los propios agentes del mercado. Lo que pasa es que con las condiciones actuales no se puede pensar en rendimientos en el corto plazo como sí ocurría en el pasado.

“Uno no puede levantar una familia apostando”, cuenta un operador, quien se refiere a un colega suyo que dejó atrás su puesto en una de las comisionistas más grandes para trabajar en el sector público, después de sufrir las consecuencias de los altibajos del mercado.

Aunque en la vida es apenas natural que todo ‘cuarto de hora’ termine en algún momento, el verdadero valor se mide por la grandeza que nace en medio de las vicisitudes.

martes, 12 de agosto de 2008

¡Quéjese!


Colombia es el país del Sagrado Corazón, del Divino Niño, del fútbol, del narcotráfico, pero también de las quejas. Si no lo cree observe su entorno: sus compañeros se lamentan por el exceso de trabajo, por la lluvia, por los trancones, por lo "malos" que son los hombres o las mujeres, por falta de plata y por las injusticias de las entidades financieras.

Mientras que en el país se cuentan 15’514.000 personas ‘bancarizadas’ y una cifra cercana, a vuelo de pájaro, de 15 millones de transacciones en tres meses, el total de reclamos reportados, con corte al primer trimestre del año, es de 186.944. Claro, los usuarios indirectos del sistema, es decir los que tienen que pagar un servicio o producto y no tienen acceso a los bancos también entran en el grupo.

¿Pocas? ¿muchas quejas? Sólo haga este ejercicio: pregúntele a cualquier persona si en algún momento se ha sentido mal atendido, liquidado o informado por una entidad financiera. Alguien seguramente tendrá algo que decirle: que la entidad le exigió un ‘platal’ por una consignación nacional, que mientras en Bogotá no le cobran por sacar del cajero en otra ciudad la cifra puede llegar a los 4.000 pesos por transacción, que le liquidaron mal un crédito, que le clonaron la tarjeta, que bla, bla, bla. La pregunta es ¿usted alguna vez ha hecho oficial su queja?

Y aunque muchos usuarios piensan que si recurren a la casa bancaria no les darán la razón, la verdad es que las estadísticas muestran que hay esperanzas: de 188.483 quejas resueltas en el primer trimestre del año y en el caso de reportes interpuestos ante los bancos, 59 por ciento de las solicitudes se han resuelto a favor del cliente. En el caso de los defensores del usuario, 53 por ciento favorecen a las personas, aunque los trámites resueltos por la Superintendencia Financiera lo hacen en 32 por ciento.

¿Cómo hacerlo? Cuando usted sienta vulnerado sus derechos no tema dar el paso. Lo primero es reunir sus datos personales (nombre, identificación, teléfonos), hacer una detallada descripción de los hechos y los derechos que cree le han sido vulnerados, con los soportes del caso y dirigir la queja ante el defensor, el propio banco o la Superintendencia Financiera.

¿Cuánto se demora? Depende. No es lo mismo resolver una queja de un pensionado de Ecopetrol que trabajó en Barranca, Cartagena y Bogotá y para quien es indispensable reunir todo un historial laboral de años, que para alguien a quien por error le hayan realizado una doble cobranza de una cuota de manejo ó porque la máquina se haya quedado sin luz. En esos casos el trámite se puede tardar 24 horas.

“Todos tenemos derecho a saber qué producto compramos, cómo nos abonan los pagos, qué tasa de interés nos cobran”, dice uno de los famosos ‘tramitadores’ de estas quejas.

Y en el caso del sector financiero el tema es aún más delicado por tratarse de dinero. O si no ¿cómo han salido a la luz pública escándalos como el incumplimiento de las órdenes de los clientes que compraron acciones de Ecopetrol, en el caso de Intervalores? O la reciente historia de un comisionista expulsado del mercado porque ejecutó compras y ventas en la bolsa sin previa autorización del cliente? Pues por las quejas.

Como me dice un amigo: no es lo mismo quejarse por una bolsa de leche que salió cortada, que hacerlo por un crédito mal liquidado.

Lo invito a comentar su queja...

martes, 5 de agosto de 2008

¿El CDT sigue siendo el rey?





Pese a los ajustes en las tasas de interés, hay opciones más rentables.

Un ajuste adicional en las tasas de interés del Banco de la República, necesario y doloroso para los técnicos del mercado, permite el regreso a la popularidad del otrora más impopular de los papeles financieros, el Certificado de Depósito a Término (CDT).

Pese a que este título es una opción más ‘segura’, aunque con una rentabilidad más conservadora (9,5 por ciento en el mejor de los casos), la verdad es que la pregunta que se hace el ciudadano de a pie, ese mismo que ve a los bancos como entidades que ‘nunca pierden’, se pregunta ¿por qué hay una diferencia tan grande entre la tasa en la que se presta frente a la que se ofrece para ahorrar? ¿Será que si hay una verdadera resurrección del CDT?

Llamé a uno de los bancos que ofrece mayor tasa en estos títulos. Por 10 millones de pesos invertidos me ofrecieron una tasa de 9,25 por ciento efectivo anual. ¿Tentador? Al término de un año tendría 925.000 pesos (sin descuentos).

Sin embargo, le pregunté al vendedor cuánto me cobraría la entidad por un préstamo por esa misma cantidad y al mismo plazo. La cifra habla por sí sola: 30,60 por ciento efectivo anual, lo que significa que por esos 10 millones de pesos pagaría al finalizar el año 3’060.000 pesos. Mi conclusión: en Colombia no se premia al que ahorra, sino que, al contrario, se castiga.

A eso es lo que llaman margen de intermediación, que en Colombia es de los más altos que hay. Y ahí viene la otra pregunta: Si se pretende bancarizar a más de 70 por ciento de la población que no tiene acceso al sistema¿se podrá lograr con un estímulo tan limitado?

Claro, con esto la pretensión no es descalificar esta opción financiera que gana más adeptos y más cuando la política del Banco de la República ha llevado a las tasas a niveles que no se observaban hace dos años, cuando el CDT era visto casi con desprecio y fue sustituido (en algunos casos) por inversiones en la boyante bolsa local.

Sin embargo, tras consultar otras opciones más rentables que estos papeles, me encontré con este panorama: invertir esos mismos 10 millones de pesos en una cartera colectiva indexada en facturas y pagarés puede reportar una rentabilidad de 13 por ciento (1’300.000 más); en un bono pensional atado a la inflación más cinco puntos, algo así como 1’100.000 y un TES del gobierno al 10,52 por ciento (1’050.000 pesos).
Bueno, y si hablamos de acciones, aumenta el riesgo pero también el margen de ganancias: empresas energéticas, de comercio minorista, telecomunicaciones, alimentos y cemento. Inversiones no muy conservadoras como los CDT porque se trata de papeles de renta variable, valga la aclaración.

Entonces, mientras las abuelitas se pondrían felices sabiendo que el tradicional CDT paga cada vez una mejor tasa, resulta un poco triste saber que si se quisieran endeudar en Colombia, les saldrían muchas más canas.

viernes, 1 de agosto de 2008

Suramericana, otra que quiere ir a Wall Street

Siguiendo los pasos de Bancolombia, Ecopetrol e ISA, la compañía anunció que adelanta los trámites para incursionar en la bolsa de Nueva York mediante el Programa American Depositary Receipts (ADR) Nivel I.

La idea, con esta iniciativa es acceder a los mercados internacionales, ofrecer una mayor liquidez a los títulos y alcanzar una mayor base de accionistas.

Esta incursión en Nivel I aunque no representa una gran liquidez de este emisor en la bolsa de Nueva York porque se negociaría en el mercado de mostrador (OTC) y no directamente en el Nyse, es un paso crucial para el negocio accionario en Colombia porque muestra alternativas diferentes de colocación de títulos.

La compañía, perteneciente al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) reportó un crecimiento de sus beneficios de 50.433 millones de pesos, cifra que la compañía sustenta en un mayor valor de los dividendos, beneficio en venta de sus inversiones, una leve recuperación de los precios en bolsa y al incremento de los ingresos por utilidades de sus filiales.

¿Qué razón motiva a este emisor, que antes de Ecopetrol era el ‘peso pesado’ en la Bolsa de Valores de Colombia? Para Felipe Campos, analista de acciones de Alianza Valores la empresa estaría en la búsqueda de inversionistas internacionales que quieran invertir en dólares y no en pesos, sumado a que la imposición de un control de capitales desestimula la inversión en el mercado de renta variable.

Suramericana de Inversiones, la holding de inversiones del GEA y uno de los emisores más líquidos del mercado, fue desplazado por Ecopetrol (37,05 por ciento), con una participación de 10,11 por ciento en el grupo de las acciones más representativas de la Bolsa de Valores de Colombia.

A 30 de junio de este año, el valor patrimonial de la acción de Suraminv se ubicó en 19.060 pesos.

Suramericana es un accionista clave de Inversiones Argos y de Inversura, otro portafolio que maneja inversiones del GEA en el mercado local.

El título reportó un alza de 2,84 por ciento, a 16.680 pesos, en la Bolsa de Valores de Colombia.

¿Qué dice el mercado?

Una de las razones, (aunque no es la única) que pudo motivar la búsqueda de otras plazas bursátiles a los accionistas de Suramericana es la restricción de los capitales extranjeros. Un desestímulo que los llevó a pensar en un antiguo adagio popular: “si la montaña no viene a mí…”

Aunque la entrada de Suramericana no tendría aún grandes implicaciones, según Johann Castro de Corredores Asociados, porque el título no tendría (por ahora) la liquidez de Ecopetrol que está en nivel II y por eso le resta importancia a la intención, para el analista de Stanford, se trata de un paso importante hacia la internacionalización del mercado de capitales local.

En sintonía con la apreciación de Jiménez, el analista de Alianza Valores considera que se trata de una buena noticia, aunque resta por definir la fecha concreta en la que inscribiría el ADR.


Una acción subvalorada

Según un informe de la comisionista Bolsa y Renta de Medellín, el título debería transarse a un mayor precio. “Cuando un inversionista compra hoy el título, tiene acceso a las acciones que componen su portafolio de inversión por 16,5 por ciento menos de lo que se podría comprar ese portafolio en el mercado”.

En la actualidad la compañía reporta una capitalización bursátil de 7,62 billones de pesos y cuenta con 457 millones de acciones en circulación.

martes, 29 de julio de 2008

¿Se perdió el semestre?

Sin la entrada de Ecopetrol a la BVC, los resultados serían aún más débiles.

Sin duda el fenómeno bursátil de este semestre fue Ecopetrol, que no sólo logró la valorización más destacada del mercado (20,79 por ciento, según Bloomberg), sino que ‘opacó’ a joyas de la corona como Suramericana de Inversiones y Bancolombia, con un volumen de negociaciones de 6,2 billones de pesos, cinco veces más que Fabricato, su siguiente competidor.

Y aunque se trata de un emisor de honor que permitió que cerca de 500.000 colombianos entraran al que muchos consideraban ‘curubito bursátil’, agentes del mercado reconocen que el sinónimo de Bolsa de Valores es Ecopetrol.

¿Qué habría pasado si este emisor, cuyo peso en la bolsa es de 37,09 por ciento, por encima de Sura (10,11 por ciento) y Bancolombia (6,23 por ciento), no estuviera en nuestra acreditada plaza?

Algunos prefieren no pensarlo. En lo corrido del año, el Índice General de la Bolsa de Valores de Colombia cae más de 17 por ciento y el promedio de transacciones diarias en renta variable alcanza los 111.955 millones de pesos, cuando en el primer semestre de 2007 era de 93.769 millones de pesos. Así que vuelvo a la pregunta ¿sin Ecopetrol qué habría ocurrido?

“Ecopetrol le quitó brillo a las demás acciones del índice. Seguramente los volúmenes de negociación serían más bajos que ahora”, dice un operador.

Razones sobran: la restricción de los capitales limitan la inversión en esta clase de títulos, el costo de endeudamiento de las compañías es hoy más alto por las mayores tasas de interés (lo que se refleja en los precios de las acciones) y la revaluación del peso que afectan compañías cuyos ingresos dependen del exterior o a
quienes compiten con las de afuera.

Según un estudio de la firma Stanford Bolsa y Banca, de no haber sido por Ecopetrol (que también resultó favorecida por los altos precios del petróleo), el Igbc, que es una muestra de nuestras acciones más representativas, habría caído no 17 por ciento, sino 23 por ciento, a 8.220 puntos, para tristeza de quienes han volteado a ver la renta variable como una opción rentable de inversión.

Pocas como ella, generaron una rentabilidad tan jugosa. Las más cercanas fueron ISA e Isagen, con variaciones de 5,07 por ciento y 0,97 por ciento, también del sector energético en el que se mueve la petrolera.

Y ese brillo puede durar mucho tiempo en la bolsa. Mucho más cuando a finales de septiembre la acción haga parte de las grandes ligas al entrar a la Bolsa de Nueva York.

jueves, 17 de julio de 2008

Regulación para los pobres

Quienes en el mercado conocen a Manuel Jara Albarracín, nuestro Warren Buffet ‘criollo’ y de quien dicen que hace dos años tenía una fortuna valorada en cerca de 500.000 millones de pesos, saben de sobra que no se puede comparar su conocimiento con el de un pensionado, un desempleado o un ama de casa que haya comprado acciones de Ecopetrol o de cualquiera de los títulos de nuestras ‘democratizadas’ compañías.

Por esa misma razón, las autoridades les dieron un ultimátum: desde diciembre próximo los intermediarios del mercado deberán segmentar sus clientes y diferenciar a los expertos de los principiantes. ¿La intención? Ofrecerles una mayor asesoría, buscando el mejor resultado para ellos e informándoles previamente de dichos movimientos.

De hecho, el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV) acaba de expulsar, oígase bien, de expulsar del negocio a un operador: se trata de Carlos Fernando Álvarez, por manejo irregular y abuso de confianza en las cuentas de cuatro clientes de una casa de bolsa (que denunció sus actuaciones).

Álvarez, quien se valía del poco conocimiento del mercado de sus clientes, utilizaba sus títulos de una manera abusiva en beneficio propio.

Por eso, con esta normativa y con la vigilancia de las autoridades, lo que esperan los neófitos en el mercado de valores es que dicha normativa no sea un simple saludo a la bandera y que el individuo de ‘a pie’ sepa, con certeza, lo que están haciendo con su plata.

Y no sólo eso: la medida permite o por lo menos, frena prácticas como que al pensionado de 60 años, que es un cliente conservador, le ofrezcan un bono con vencimiento en 2040 ó una acción de fuerte volatilidad, que obviamente no se ajusta a su calmado perfil de riesgo.

También aplica en procesos de democratización recientes. ¿Acaso olvidamos que en el caso de Ecopetrol, muchos compraron más por un espíritu nacionalista y patriótico, que por una sustentada confianza en la compañía?

La buena nueva, contenida en el Decreto 1121 de 2008 y en ratificada por la circular externa 019 de la Superintendencia Financiera, recuerda (aunque eso lo deben saber todos) que no es permitido que se realicen operaciones ‘al debe’ o repo, sin conocimiento de los clientes, como detectó hace unos días el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV) y el propio gobierno, lo que obligó a la toma de posesión de la casa de bolsa Intervalores.

Y mientras Jara Albarracín, está informado, lee los informes de los departamentos de investigaciones mundiales, tiene conocimiento de los movimientos de los mercados internacionales y es arriesgado a la hora de comprar o vender, nuestros ‘primíparos’ inversionistas necesitan de alguien que de verdad les tienda la mano. No todos se parecen a Warren Buffet.

martes, 15 de julio de 2008

Caso Intervalores propicia retiros de clientes

Cerca de 48 horas después de que el gobierno decidiera intervenir a la sociedad comisionista Intervalores, en algunas firmas se empieza a observar la migración de los portafolios de algunos clientes.

Pese a que la operación de la comisionista Intervalores continúa su curso normal tras la toma de posesión del gobierno hasta tanto concluya la investigación por hechos como la ejecución de transacciones repo sobre acciones de Ecopetrol sin autorización de los clientes, hay quienes han optado por renovar sus contratos.

Y aunque no se trata de un fenómeno masivo porque los dineros de los clientes están más que asegurados y la compañía está bajo el ‘ojo clínico’ de la Superintendencia Financiera, se han presentado casos en los que los clientes, incluidos quienes compraron títulos de Ecopetrol, optan por recurrir a los servicios de otros puestos.

Según el vicepresidente comercial de Interbolsa, la mayor comisionista por patrimonio, Álvaro Tirado, aunque se han recibido algunas solicitudes de traslado, “en el corto plazo no se ve una gran afluencia de clientes y no existe una inmensa alerta”.

Sin embargo, trascendió que para los próximos días está programado un encuentro entre el gremio de las firmas comisionistas, Asobolsa, con las firmas más grandes del mercado, con la idea de analizar el impacto de la intervención de Intervalores en el resto de las compañías del sector.

De hecho en Asobolsa se reconoce que esta situación no deja de ser preocupante para el sector y que este hecho tomó por sorpresa al mercado. “Aunque no hubo una pérdida de recursos si se detectaron anomalías en el manejo de la información contable”, dice un vocero del gremio.

María del Pilar Jácome, vicepresidenta jurídica del Depósito Central de Valores (Deceval), afirma que aún es prematuro hacer un diagnóstico de los traslados de clientes, aunque recordó que si alguien quiere dar por terminada su relación con la comisionista y empezar una relación con otra firma, está en libertad de hacerlo.

Sin embargo, ratificó que con la toma de posesión de la Superintendencia Financiera, no existen riesgos para el usuario porque no sólo el gobierno intervino la firma con la designación de un agente especial, sino que los títulos reposan en el Deceval, un custudio natural en el mercado de valores que garantiza la posesión de los instrumentos financieros.

¿Y la confianza?


Aunque para los directivos del sector el caso Intervalores no es como para ‘rasgarse las vestiduras’ pues se trata de una firma de tamaño pequeño y que cuenta con un patrimonio de 12.989 millones de pesos con corte a mayo, cuando la mayor de las firmas lo tiene en más de 200.000 millones de pesos, la confianza en el mercado de valores podría verse vulnerada.

Solamente con la emisión de acciones de Ecopetrol se calcula que entraron al negocio bursátil cerca de 500.000 personas, y si se miran las recientes democratizaciones como el caso de ISA, Isagen, Banco de Crédito y Grupo Aval, se observa que la vinculación de clientes naturales es cada vez mayor.

Y mientras el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV), Mauricio Rosillo y el superintendente financiero, César Prado, establecen responsabilidades y realizan las investigaciones e indagaciones disciplinarias del caso, la tarea del resto de agentes del mercado es recuperar la confianza perdida y dejar claro que no por uno, todos deben afectarse.

jueves, 10 de julio de 2008

Se dispara morosidad en créditos de consumo

Que la fiesta del consumo es menos divertida ahora para nadie es un secreto, pero que los créditos ‘colgados’ por cuenta de un menor dinamismo de la economía estén en ascenso, comienzan a mostrar la real dimensión del rato amargo que viven algunos usuarios de la banca.

Una señal clara de ello es la historia de Francisco Muñoz, un empleado que comenzó su vida crediticia hace un poco menos de un año y quien por una mora superior a 40 días en su primera tarjeta de crédito por mal manejo, tuvo que pedir prestado a un familiar para cancelar una deuda superior a los 2 millones de pesos. Aunque hoy está a paz y salvo, el banco le canceló el plástico y su nombre quedó reseñado en una de las centrales de riesgo.

De los intereses ni hablar: hace un año pagaba una tasa de 25,12 por ciento y hoy la cifra se eleva a 32,27 por ciento.

Según las cifras de la Superintendencia Financiera, con corte a mayo pasado, la deuda morosa en los establecimientos de crédito sumaba 4,79 billones de pesos, cuando un año atrás la cifra llegaba a 2,87 por ciento. Eso, en plata blanca, significa que muchos se dejaron tentar por los beneficios del crédito barato.

Pero el ‘dato disparador’ se refleja en la cartera de consumo, que no sólo se ha desacelerado al presentar un crecimiento anual de 24,4 por ciento, cuando a finales de 2006 crecía a tasas de 50 por ciento, sino en que más usuarios se cuelgan en los pagos de sus tarjetas de crédito, vehículos y otros productos.

El incremento de la cartera vencida en este segmento es de 76,4 por ciento, muy cerca de la comercial que se eleva a 82,6 por ciento.

Para el vicepresidente de la Asociación Bancaria de Colombia, Asobancaria, Carlos Sandoval, es normal que se presente esta situación. “Hubo una expansión crediticia en los dos últimos años y ahora que se desacelera en cerca de 20 por ciento sube la curva de la mora”, afirma el directivo, quien destaca que los bancos se han vuelto más rigurosos en el análisis de sus clientes.

En el pasado, ese endurecimiento no era tan fuerte. En algunos casos se ofrecían tarjetas de crédito con cupos que desbordaban los ingresos de los usuarios.

Los que llegaron
Según el presidente de Colpatria, Santiago Perdomo, una de las razones que explica este comportamiento se sustenta en una mayor bancarización o acceso de sectores que antes no hacían parte del sistema financiero.

“Es preocupante ver el crecimiento de la cartera vencida, que en nuestro caso lo hace al 25 por ciento, cuando el sistema sube en más de 60 por ciento”, dice el banquero.

Según la Asobancaria, al cierre de 2007 la cifra de bancarización alcanza 55,1 por ciento en lo que se refiere a mayores de 18 años, cuando un año atrás era de 51 por ciento.

Eso quiere decir, que la vinculación de nuevos agentes ha traído consigo un incremento de la morosidad por diferentes razones: falta de experiencia financiera o malos hábitos crediticios, aunque también se le endilga a los propios bancos la laxitud en sus políticas de riesgo.

Para el vicepresidente de Datacrédito, Mauricio Angulo, se esperaría que en el tercer y cuarto trimestre del año empiecen a disminuir los saldos vencidos, de conformidad con el marchitamiento de la época gloriosa de los créditos.

Para el centro de estudios económicos del Bbva, aunque la cartera está creciendo no va a llegar a niveles críticos porque los bancos han tomado medidas más estrictas para el otorgamiento de préstamos. La firma también atribuye a la falta de experiencia financiera el crecimiento de la cartera.

El crédito de consumo no es el gran ‘damnificado’: también el comercial, cuya morosidad sube 82,6 por ciento.


Recomendaciones

- Analizar con juicio los ingresos y gastos
- Destinar entre 5 y 10 por ciento de los ingresos para imprevistos
- Estudiar el contexto macroeconómico: las tasas de interés ya están por encima de 30%

jueves, 26 de junio de 2008

Sin excusas...

Algunos lectores reclaman por la falta de actualización de mi blog, entre ellos Diego Aguirre, estudiante de la Universidad Eafit, cuya carta reproduzco al final. Hay una razón poderosa que explica la razón: estoy de vacaciones. Claro, muchos de ustedes se remitirán al título de este post y otros menos, comprenderán que cuando uno decide darse un tiempo, la desconexión puede ser tal que el sube y baja del dólar, las cuestionadas medidas (¿o falta de ellas?) del Banco de la República para frenar la inflación y el alza desmedida del barril de crudo, queden un poco rezagadas de la rutina habitual.

Y muchos de ustedes tienen razón: un blog es una especie de hijo que hay que alimentar ( a diario preferiblemente para evitar demandas del Bienestar Familiar)y SIN EXCUSAS, hacerlo.

Por favor, un poco de paciencia.

Buen día:


Me parecen muy interesantes los temas que tratan en la sección "mesa de dinero" de la pagina de Internet de la republica, pero me parece que la debían actualizar mas a menudo, por ejemplo en este momento debían haber temas como lo que esta pasando con Coltejer, los rumores de Banco de Crédito y Grupo Aval, el tema actual del petróleo, el tema de las calificaciones de inversión para nuestro país, como nos afecta loa decisión del pasado viernes de Banrep a los inversionistas, en fin son muchos temas,, o si de pronto necesitan a alguien para que les actualice la pagina les puedo enviar mi hoja de vida, no mentiras, en serio que es muy interesante el tema pero se pierde la costumbre de revisarlo debido a la falta de actualización, y me parece que podrían sacar gran provecho esa sección, es una sección exclusiva que no tienen otros diarios financieros.


Saludos cordiales,


Diego Aguirre Bustamante.

martes, 27 de mayo de 2008

¿Cuando volver a comprar acciones de Ecopetrol?

“No alcancé a comprar acciones de Ecopetrol cuando salió la emisión…¿es tarde para hacerlo?”, es una de las preguntas que se hace Esteban Velandia, un empleado bancario tentado en adquirir títulos de la estatal petrolera en noviembre pasado y quien no puede menos que aterrarse por la rentabilidad que alcanza el título en tan poco tiempo: 93,75 por ciento.

Ese rendimiento no lo supera ninguno de los negocios de tradición. Mientras quien compró 1’400.000 pesos en dólares para esa época (cuando el precio oficial era de 2.089,11 pesos) hoy tiene apenas 1’191.498 pesos. Quien lo hizo en CDT ó fondos de valores por ese mismo valor tiene 1,461.470 pesos, y el que los utilizó para hacerse a títulos de la petrolera cuenta con 2’805.000 pesos.

La pregunta, a estas alturas del partido, cuando la acción le ha ‘coqueteado’ a los 3.000 pesos y la posibilidad de que el WTI se trepe a 200 dólares como lo han vaticinado reputados banqueros de inversión de Estados Unidos, es ¿hay chance de volver a comprar?

Juan Camilo Dauder, analista de Interbolsa y quien replanteó el pronóstico de precio objetivo del título de 2.168 pesos a 2.656 pesos, no desconoce que el mercado ha estado muy animado por la acción y que existe un componente emocional que incide en el comportamiento, como es la fuerte cotización del barril de crudo que tocó un máximo de 134,75 dólares la semana pasada.

“En este momento no podemos hablar de una burbuja especulativa, aunque el mercado está sobrerreaccionando. La compañía nos gusta y asumimos un cumplimiento alto (80 por ciento)”, dice.

Aunque es claro que cada persona tiene un plan específico con los títulos adquiridos y que hay quienes lo proyectan en el largo plazo y otros aprovechan para comprar y vender aprovechando las fluctuaciones del mercado, la verdad es que adquirir u ofrecerlos son decisiones inteligentes.

El ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, reconoce que la acción está en un precio envidiable y así muchos digan que está sobrevalorada, destaca que la compañía nacional muestra resultados financieros que hacen que el papel se cotice al valor actual.

“En el largo plazo no hay ningún problema”, afirma. Aunque es claro que la correlación con el precio internacional de crudo es mayor.
“Comprar en 2.600 pesos es lo ideal, pero con un precio del petróleo al alza lo veo difícil”, dice David Santos, de Serfinco.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Extraña alza de acción del Banco de Crédito

Después de que la acción de Ecopetrol fuera motivo de fuertes especulaciones que llevaron el título a un precio de 2.980 pesos, una cifra que sobrepasó las expectativas de los más optimistas, el mercado ahora tiene los ojos puestos en los atípicos movimientos de las acciones del Banco de Crédito y Grupo Aval, que esta semana reportan incrementos de 8,75 por ciento y 10,65 por ciento, respectivamente.

Y si se mira más allá, las negociaciones de estos títulos no han sido de poca monta en la Bolsa de Valores de Colombia. Por ejemplo, Banco de Crédito empezó la semana con transacciones por 876 millones de pesos, al día siguiente la cifra alcanzó los 4.443 millones de pesos y ayer terminó en 4.708 millones de pesos. ¿Qué está pasando?

Ni siquiera en la propia Superintendencia Financiera lo saben. Tanto así, que el jefe del organismo, César Prado, le exigió a la representante legal del banco, Carmiña Ferro, confirmar “la veracidad de la existencia de acuerdos tendientes a la venta del banco a algún grupo financiero”.

Edgar Jiménez, de la comisionista Stanford Bolsa y Banca, afirma que los precios se han movido al ritmo de fuertes rumores, que apuntan hacia el interés que tendría el conglomerado del banquero Luis Carlos Sarmiento en la acción que hizo su debut en la bolsa en diciembre de 2007.

El título de Grupo Aval también registra movimientos inusuales: mientras que los negocios que se hicieron con el título el lunes sumaron 500 millones de pesos, el martes fueron de 2.338 millones de pesos y el miércoles de 5.736 millones de pesos.

Aunque para algunos operadores los irregulares movimientos son motivo de suspicacias, para otros, como Mario Montoya de la firma Helm Securities, lo que explica estos ajustes es que “Banco de Crédito es un rezago del mercado” y como Ecopetrol dejó de ser protagonista, los inversionistas empezaron a mirar nuevas opciones.

“Todo el mercado ha sido castigado por el incremento de las tasas de interés. En el caso de Banco de Crédito, el título vale 1,6 veces su precio en libros, mientras la cifra correspondiente al resto del sector financiero es de 2,3 veces”, afirma Montoya.

Según especialistas de bolsa, no es un secreto que aún se esperan movimientos en el sector financiero y por lo tanto, no resulta descabellado pensar que una entidad como Banco de Crédito, reconocida por la calidad de su cartera comercial (82,47 por ciento), pueda ser objeto del interés de la industria, que en promedio concentra 59,43 por ciento de estos negocios.

Para Felipe Campos, especialista en acciones de la comisionista Alianza Valores, es claro que el título se ha movido al ritmo de un rumor, aún sin confirmación, de venta o fusión, aunque también atribuye a la liquidez, tras la venta de acciones de Ecopetrol.

“La acción salió al mercado en un mal momento y por eso ha sido un título castigado por un tema de percepción por la crisis de Estados Unidos”, dice.

Cierto o no, la verdad es que una vez más queda en evidencia que los comentarios del mercado son determinantes en la formación de precios.

viernes, 25 de abril de 2008

Medicina para el dólar ¿pañitos de agua tibia?

El episodio en el que el Presidente de la República, Álvaro Uribe, le exige al Banco de la República “pensar en una medicina extraordinaria para el dólar”, durante un congreso de la Asofondos en Cartagena, logró una respuesta clara el viernes, cuando la Junta del Emisor adoptó medidas adicionales para mitigar la revaluación del peso frente al dólar que ha caído 850 pesos en los últimos cinco años.

La medida tendiente a fortalecer los controles a la entrada de capitales, con la imposición de un depósito a la financiación de importaciones de más de seis meses, es observada por analistas del mercado como una salida que sirve más para calmar los nervios de un sector exportador agobiado por la debilidad del dólar, que una solución estructural para una moneda que tiene clara su tendencia.

Para Ricardo Pérez, de la comisionista Alianza Valores se trata de “un argumento para que los críticos de las políticas del Banco de la República reconozcan que el Emisor está adoptando las medidas que estén a su alcance para hacerle frente a la situación”.

Y se trata de lo que algunos consideran un ‘contentillo’ más para ponerle talanqueras al dólar: hace un par de años el banco central estrenó las compras discrecionales en el mercado, en mayo del año pasado se determinó imponer un depósito de 40 por ciento a la entrada de capitales y hace poco anunció que comprará hasta 1.800 millones de dólares para mitigar el fenómeno. ¿Es la solución? Los agentes dicen que no lo es del todo.

“La junta cedió a la presión política. Esta solución no va a generar un cambio en la tendencia del dólar”, apunta Álvaro Cámaro de la comisionista Stanford Bolsa y Banca, quien considera que por más esfuerzos que haga el Emisor, no va a lograr revertir el camino de la tasa de cambio.

“No creo que el banco central tenga la intención de depreciar el peso, sólo de hacerlo menos fuerte. El volumen de importaciones no alcanza para generar ese efecto”, dice un analista bancario. A febrero el valor de las importaciones, según el Dane, suma 6.016 millones de dólares.

Combinación


Aún con medidas cambiarias a bordo, los operadores del mercado, como suele suceder desde hace por lo menos cuatro años, estarán más atentos de los acontecimientos externos, para determinar los movimientos de sus activos financieros.

Por ejemplo, para esta semana la atención se centrará en la reunión del primer banco central del mundo, la FED, que según 76 por ciento de los operadores internacionales bajará su tasa de interés de 2,25 a 2 por ciento, lo que podría conducir (aunque ya muchos lo anticipan) a un mayor flujo de capitales a economías como la colombiana.

En síntesis, para esta semana se espera una combinación de noticias que podría llevar a la tasa de cambio a niveles cercanos a los 1.800 pesos.

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Periodista

Bogota, Colombia
Editora financiera del diario La Republica